Un proyecto de diseño de interiores consta de varias etapas. Primera etapa : tomar las medidas de la vivienda o el local. Segunda etapa: crear una solución de diseño adecuada a cada espacio junto con la colocación del mobiliario. Una vez consensuada la segunda etapa con el cliente, empieza el “misterio” principal: la visualización del proyecto de interiorismo. En la etapa de visualización, el objeto se ensambla. Gracias a esto, el cliente observa la presentación del proyecto “en vivo”, o lo más próximo a la realidad: materiales, mobiliario, equipamiento, acabados y decoración. A continuación, cuando el cliente aprueba la visualización, llega la última etapa: la preparación de la documentación necesaria. Como resultado, obtiene un proyecto de diseño listo para ejecutar. ¡Es la hora de iniciar las obras!